No me chilles que no te llevo
Jueves, 15 Mayo 2008 a las 22:08
Lugar: Autobús de la línea J, parada “Comissaria”.
Hora y fecha: 17.02 (¿?) - 15/05/2008
Me dispongo a ir a la Escuela de Idiomas. Voy ensimismado pensando en los exámenes y en la tabarra que nos daría hoy la profesora con el Perfekt (dichosa gramática alemana…). De repente, unos gritos me despiertan. Levanto la vista y veo a una abuela y al conductor del bus vociferando en la parte delantera. Me sorprendo ya que no veía jaleos en un autobús desde que iba a Primaria.
Primero pienso que la señora es sorda y no oye algo que le ha dicho el autobusero. Pero salgo pronto de mi error ([…] indica que no he oído bien ese trozo):
Autobusero: - […]
Vieja: - ¡¡¡Yo voy donde me da la gana!!!
Autobusero: - ¡¡¡¡¡¡¡¡SERÁ SI YO LE DEJO!!!!!!!!!
Vieja: - ¡Anda ya!
Autobusero (en forma de gruñido): - La […], siempre comiendo en el autobús y […]
Vieja (murmurando): - [Improperios contra el conductor]
El cabreo del conductor era tal que cuando he llegado a la siguiente parada, que era donde yo tenía que bajar, a pesar de que la luz de “Parada solicitada” estaba encendida, se le ha olvidado abrir la puerta de salida. Con la cara que llevaba, me ha acojonado bastante el tener que pedírselo, no fuera y me rompiera el lector de tarjetas en la cabeza
Se ve que la buena señora ha armado botellones en el autobús y el conductor está hasta los cojones… si no, no me explico una discusión de tal calibre.

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