El otro día compré en LIDL una alfombrilla para la bañera (de ésas que se ponen para no descalabrarse). Cuando la pruebo, resultó que no se pegaba porque las ventosas no valían una mierda absolutamente nada, con el riesgo que eso conlleva. Como es lógico fui a devolverla.
Me llamó mucho la atención cuando la empleada […]

8 Febrero 2008
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